De rumbo en rumbo, en estas andanzas de desterrado, llegué a un país que no conocía entonces y que aprendí a amar intensamente: Italia. En ese país todo me pareció fabuloso. Especialmente la simplicidad italiana: el aceite, el pan y el vino de la naturalidad. Hasta aquella policía... Aquella policía que nunca me maltrató, pero que me persiguió inansablemente. Era una policía que encontré en todas partes, hasta en el sueño y en la sopa.

Godt sagt! (0) Varsle Svar

Annonsér hos bokelskere.no


Sist sett

Tonesen81HegeKathleen HagenBjørn  BakkenTom-Erik Fallatove Nesskjell kLilleviDaffy EnglundHanneTillaBertyalpakkaellinoronilleKathrine BøeBerit REva Karoline STorill Elisabeth RevheimKnut HauglandBabynemiJBMonica StubkjærEirik RøkkumBoktimmyHeidi BHildaChristinaJulie StensethKaren PatriciaMarianne_RisRosOgKlagingIngeborgMia HusefestTanteMamieEster SbokxleserHallgrim BarlaupJenny Dahl BakkenNorahTherese Lier